Àlex Letosa, educador y psicólogo “las emociones se contagian”

Hace 20 años en el mundo de la psicología y la educación. Dos décadas que le han dado para mucho, ya que también se ha especializado en dirección educativa, ha sido profesor de orientación educativa a educación secundaria, es profesor de psicología y ciencias de la educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) , ha colaborado en medios de comunicación, ha publicado varios artículos y trabajos de investigación … ¡y es padre de 3 hijos!

Ha dedicado toda su vida profesional a la educación de niños y adolescentes, a transmitir una idea positiva del aprendizaje y la convivencia en familia. Y ahora lo hace desde su centro CAMINA y la publicación de su último libro.

LA SONRISA DE ÁLEX

Alex Letosa, psicòleg, educador i pare de tres fills.

Quedamos en una cafetería en la Plaza del pueblo de Cardedeu. Llega un poco tarde con una gran sonrisa. Esta sonrisa es uno de los rasgos que lo define junto con unos ojos cercanos y una manera de hablar que transmite paz. Antes de entrar, se le acerca una exalumna para darle la gran noticia: ha podido entrar en la especialidad que quería. Él parece tan contento como ella.

Els adolescents necessiten un professor que no els jutgi.

Photo by Patrick Buck on Unsplash 

Como director del INS Arquitecto Manuel Raspall de Cardedeu, Àlex recibía a todos sus alumnos con un buenos día y una sonrisa. Él defiende que es una de las mejores maneras de empezar el día y de conocer a los alumnos. Aquellos chicos y chicas ahora echan de menos esta bienvenida diaria y se le dicen cuando se lo encuentran por la calle.

Yo lo sigo haciendo, ahora no en la puerta del instituto pero sí en otros ambientes. Es importante comenzar con un buenos día y una sonrisa, porque las emociones se contagian. Hay días que no quieres sonreír porque quizás estás sufriendo, pero cuando el fuerzas y ves que el otro te devuelve una sonrisa sincera, tu sonrisa deja de ser forzado por ser también sincero “.

Pero aquel buenos días a primera hora de la mañana le permitía conectar con los alumnos de manera más cercana, “a veces, te encontrabas con algún alumno que venía preocupado o incluso llorando. Entonces lo parabas, te interesabas por él, por lo que había pasado y te daba la oportunidad de acompañarlo y de hablar con los profesores para que tuvieran en cuenta la situación de aquel chico o chica “.

LA AUTOEVALUACIÓN ES EL CAMINO

El mes de abril de este año publicó Caminar Quiet. Decàleg per a l’èxit educatiu. Lo más interesante de este libro es que por un lado obliga a autoevaluarnos como educadores y, por otro, que no sólo está pensado para padres y madres, sino también para maestros y profesores.

Alex Letosa i la seva dona Ainoha, també educadora.
Àlex Letosa y Ainhoa, su pareja, también educadora.

La idea surgió de vacaciones compartiendo con Ainhoa, su pareja y también maestra, sus experiencias como docentes, psicólogo, padres … Él había guardado en una carpeta un buen puñado de ideas y un auténtico cajón de recursos y consideró que era el momento de darles forma y compartirlos.

De libros sobre cómo educar, hay de todos los colores. Yo lo que quería era dar mi visión, pero partiendo de la psicología como ciencia y desde un triple punto de vista: el científico y más académico, el vivencial y el de experiencia profesional “.

La autoevaluación es un requisito imprescindible para enfrentarte a Caminar Quiet. “La idea es que el libro sea útil. Si te autoevaluas ​​primero y después lees el capítulo relacionado, esto te permite replantearte esa autoevaluación que habías hecho. Y darte herramientas para llevarte a la reflexión “.

LOS ESTILOS EDUCATIVOS

En Caminar Quiet se pretende que vemos el vaso medio lleno y medio vacío al mismo tiempo, es decir, coger perspectica. Esto implica analizar las emociones. Parece una manera muy analítica de verlo, pero lo que analizamos es lo que sientes y lo que haces sentir. Y esto te permite hacer la reflexión de qué puntos quizás puedes replantearte o puedes incidir. “

“Lo que analizamos es lo que sientes y lo que haces sentir”

Àlex Letosa

Uno de estos puntos donde podemos incidir es en los estilos educativos. “Saber qué estilo educativo tenemos, ya sea como padre, como madre, como docente … es importante. Yo, de estudiante ya trabajaba con adolescentes en el campo del ocio y ya me planteaba: estoy siendo autoritario, estoy apoyando, estoy dando control, pongo límites …? lo analizaba para saber qué tenía que hacer … después ya empieza a fluir (ríe), pero aquella reflexión me sirvió para saber que el estilo con autoridad es lo que tienes que tender a trabajar. Pero reflexionar sobre este aspecto es importante”.

Les famílies tenen estils educatius negligents que ni donen suport ni control.

hoto by Jessica Rockowitz on Unsplash

En el Centro CAMINA atiende familias que tienen problemas con sus hijos, “allí me estoy dando cuenta que muchas familias tienen estilos educativos negligentes que ni apoyan ni dan control. No están. Cuando los haces presente que te llevan el hijo pero que hay que revisar los estilos educativos, se replantean muchas cosas “.

TIEMPO PARA EDUCAR

La razón que muchas veces no estemos como padres es que vivimos en una sociedad acelerada donde, paradójicamente, donde no hay tiempo para nada. Tenemos que trabajar como si no tuviéramos hijos y criarlos como si no tuviéramos trabajo y esto provoca una gran ansiedad en muchos padres y madres.

“El tiempo de familia se debe aumentar. Las empresas y las instituciones debe ser consciente de que educa toda la sociedad, no sólo educa la familia. Y cuando educa la sociedad, estamos hablando de que las empresas y las instituciones deben tener presente que si tienen trabajadores y trabajadoras con hijos han de facilitar la conciliación .

Pero “es que no tengo tiempo” es uno de los mantras de hoy en día que aplicamos también a nuestros hijos escudándonos en que pasamos “tiempo de calidad” con ellos, pero ¿tenemos claro qué es el tiempo de calidad realmente? Àlex sonríe ampliamente, y noto que esta pregunta se la esperaba: “Tiempo de calidad? … Primero fuera televisión, porque la televisión no puede ser el centro de la vida familiar. El tiempo de calidad es un tiempo para compartir en familia en un sentido de familia transversal: las tareas del hogar, hay que hacerlas entre todos y todas porque son tareas de la familia; tiempo haciendo la cena con los hijos e hijas; haciendo lavadoras y recogiendo la ropa; jugando a un juego de mesa; yendo a comprar en familia … el tiempo de calidad es aquel en el que estás presente“.

“Educa toda la sociedad. Y cuando educa toda la sociedad, estamos hablando de que las empresas y las instituciones deben tener presente que si tienen trabajadores y trabajadoras con hijos deben facilitar la conciliación”

Àlex Letosa

Y cuando estás presente surge el diálogo, la complicidad y los sentimientos. Cuando pasas este tiempo juntos ya surgen las necesidades: yo hoy al trabajo he tenido un mal día o he sufrido o he tenido un compañero que me ha hecho la pascua o he tenido un proyecto que me ha ido muy bien … Y debemos compartir estas cosas. Porque sino los niños, por ejemplo, no te saben decir el nombre de un compañero de trabajo del padre o de la madre. Y el tiempo de calidad también es este “.

ACEPTAR A LOS HIJOS POR QUIENES SON NO POR LO QUE HACEN

Para crear unas buenas relaciones con nuestros hijos y nuestros alumnos es imprescindible aceptarlos tal y como son. Àlex lo llama Aceptación Positiva Incondicional (API). Es un concepto que parece obvio cuando lo lees, pero no tan fácil de llevar a la práctica. Especialmente por los profesores y maestros. ¿Qué pasa cuando un profesor tiene manía a un alumno? ¿Cómo se trabaja?

“En este caso, el profesor está juzgando aquel alumno, le está juzgando sin conocer cómo se siente, su experiencia, su mochila, de dónde viene, dónde ha nacido, cómo se ha criado, qué horas ha dormido, qué regalos de cumpleaños ha tenido, cuántos abrazos le han dado, cuántos besos no le han dado … todo ello, en el momento que estás juzgando aquel alumno estás obviando mucha información que no tienes. El primer ejercicio que debemos hacer como educadores es no juzgar y cuando tomas esta postura de no juzgar es más fácil. Es un trabajo personal, no sólo profesional”. 

Pero, poco a poco, Àlex Letosa asegura que se está cambiando la mirada del profesor. Especialmente de las nuevas generaciones que “hacen más hincapié en el desarrollo global de la persona que en los contenidos”.

SOBREPROTECCIÓN DE LOS NIÑOS, ADOLESCENTES DIFÍCILES

Cuando hablamos de la adolescencia a la mayoría de padres y educadores nos entra un profundo desazón, sin embargo “en muchas sociedades, la adolescencia no es un problema. Porque hacen un paso gradual de la infancia a la edad adulta teniendo en cuenta la autonomía, la sexualidad y el crecimiento personal. Cuando estos cambios son graduales, la adolescencia ni se nota como problema. Pero cuando tienes unos niños sobreprotegidos, que no han tenido responsabilidades, que han tenido la satisfacción de todas las necesidades y de repente se les pide que tengan un trabajo, que se independicen, que tengan criterio e iniciativa, el cambio es brutal. Y ante este choque, la adolescencia pasa a ser un problema “.

Photo by Allen Taylor on Unsplash

Los niños deben ter responsabilidades para poder crecer.

Àlex Letosa

Y asegura que niños deben tener responsabilidades, “porque tenerlas te hace crecer, valoras la satisfacción del trabajo bien hecho, valoras tu propio esfoç, mejora la autoestima y eso se está perdiendo hoy en día. Se confunde la cultura del esfuerzo con mano dura y no tiene nada que ver una cosa con la otra “.

EL EQUILIBRIO INTERNO COMO PUNTO DE PARTIDA

En Caminar Quiet, l’Àlex Letosa afirma es totalmente imposible que el proceso educativo sea óptimo si personalmente no obtenemos el equilibrio personal adecuado”. Y cuando lo lees, parece una afirmación evidente. Pero estar bien con uno mismo en todos los ámbitos de nuestra vida es tan complicado como necesario: tener un trabajo donde te sientas a gusto, tener un / a compañero / a que te valore y te quiera, estar a gusto con tu físico y tu salud, en armonía con tu yo interno … “la mejor manera de cuidar a los demás, es también cuidarnos a nosotros. Si nosotros estamos bien, los que estamos educando -sean hijos o alumnos- también estarán bien “.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *